martes, 26 de mayo de 2009

Un periodista denuncia que Honduras vive tiempos de fuertes amenazas

TEGUCIGALPA.- El periodista hondureño Renato Álvarez, galardonado ayer con el Premio Nacional de Periodismo "Álvaro Contreras", expresó que Honduras vive "tiempos de fuertes amenazas y autoritarismo".

En la ceremonia que el Colegio de Periodistas de Honduras (CPH) realizó con motivo del Día del Periodista Hondureño, Álvarez fue homenajeado con el premio "Álvaro Contreras".

El periodista aludió a la poca tolerancia del Gobierno que preside Manuel Zelaya, quien figuró entre los muchos invitados al acto, que se celebró en el Banco Centroamericano de Integración Económica.

"No tengo que confrontar con nadie para concienciar que estamos frente a una realidad preocupante: en Honduras, tener la razón y proclamarla, para la prensa es altamente peligroso", enfatizó el galardonado, quien se inició hace 30 años en el periodismo.

Álvarez es conductor de un programa matutino de debates y director de un noticiario nocturno de la Compañía Televicentro, una de las principales cadenas de la televisión local.

La conmemoración del Día del Periodista Hondureño se celebró en un ambiente de preocupación y tristeza por el secuestro de los periodistas Andrés Torres, el pasado día 15 en Tegucigalpa, y Bernardo Rivera, en el occidental departamento de Santa Bárbara, el 14 de marzo.

Una hija de Andrés Torres, con cuya familia se solidarizó Álvarez, pidió llorando a los secuestradores que liberen a su padre y lamentó que hasta ahora no se tengan noticias suyas.

Torres es director del programa "Tegucigalpa de noche", que se transmite por la radio HRN, una de las más importantes del país, mientras que Rivera es también un abogado que hasta hace poco tiempo se desligó parcialmente del periodismo para dedicarse a la política en el ahora gobernante Partido Liberal.

Andrés Torres también fue vicealcalde de Tegucigalpa y diputado ante el Parlamento hondureño por el opositor Partido Nacional.

La mayoría de la prensa hondureña dedicó amplios espacios críticos a Zelaya y su Gobierno, por la confrontación que vive la sociedad hondureña, incrementada este año por las pretensiones del gobernante de que se instale una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la actual Carta Magna.

Diversos sectores cuestionan a Zelaya por considerar que lo que pretende es el continuismo en el poder, lo que él ha negado en varias ocasiones.

Álvarez dijo en su discurso que su país "no necesita extremos, necesita diálogo", y precisó que no puede dejar de levantar su voz por el ambiente hostil que rodea a los periodistas y las amenazas a la libertad de expresión y de prensa.

El presidente Zelaya elogió a Álvarez por el premio que recibió y de nuevo lanzó algunas críticas a un sector de la prensa y dueños de medios de comunicación, a los que comenzó a confrontar pocos días después de haber asumido el poder, el 27 de enero de 2006.