jueves, 19 de julio de 2012

La anomalía húngara / Paco Audije *

En otoño de 2011, formé parte de una misión de la Federación Europea de Periodistas (nueve integrantes de distintas nacionalidades europeas) que viajó a Budapest para estudiar la situación. Recuerdo el encuentro con los miembros del Ente de control de los medios audiovisuales húngaros (MTVA, según sus siglas en húngaro). Todos miembros del FIDESZ (Alianza de Jóvenes Demócratas-Unión Cívica Húngara). Nos entregaron una enorme documentación en la que pretendían demostrar que las leyes húngaras, no eran distintas a las de otros estados de la UE (la ley de prensa de Fraga de 1966, por ejemplo, figuraba como totalmente en vigor). 

Nos proyectaron un bien realizado y brillante vídeo clip con sus proyectos televisivos. Entre sonrisas artificiosas, nos entregaron un comunicado «conjunto»  en el que aprobábamos sin más su línea. Querían nuestra bendición de periodistas europeos. Estaban convencidos de que no podíamos tener la descortesía de no firmarlo. Su sonrisa se rompió cuando nos negamos a suscribirlo y les dijimos todo lo que pensábamos de las nuevas instituciones de control de los medios (todas en manos de FIDESZ). 

Después, claro está, ningún medio público (controlados por el MTVA) acudió al Hotel Benczúr, donde tuvo lugar nuestra rueda de prensa, que sí recogieron medios menos sumisos.  Tuvimos un amplio debate con representantes de la sociedad civil contestataria, con sindicalistas y periodistas. Unos 500 habían perdido sus empleos en los medios públicos (Magyar Rádió, MTV, MTI y Duna TV).  

La nueva ley de medios, que aprieta las tuercas del periodismo de calidad y como bien público, está en vigor desde hace un año. Repetidamente, numerosas y muy concurridas manifestaciones han expresado el rechazo de amplios sectores sociales, que incluyen a la Magyar Ujságírók Országos Szövetsége (MUOSZ, la Asociación de Periodistas Húngaros, afiliada a la FIP), hacia las leyes de control de los medios aprobadas por FIDESZ. 

El acoso legal a los medios críticos incluye a emisoras como Klubradio (a la que se despojó del derecho a emitir) y al diario de centro-izquierda Népszabadsag (60.000 ejemplares de tirada). Frente a éstos últimos, diversos grupos multiplican los medios de propaganda a favor de FIDESZ. Por ejemplo, el tabloide progubernamental Helyi Thema (gratuito) imprime 835.000 ejemplares diarios. 

(*) Periodista

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