martes, 9 de octubre de 2012

La dirección de 'El País' incendia la Redacción

MADRID.- La dirección del grupo Prisa ha dado a conocer al Comité de Empresa los datos definitivos del despido colectivo que va a ejecutar y que no quiso adelantarles en la reunión de la pasada semana. Las condiciones no pueden ser más miserables: se prevén 128 despidos con la mínima indemnización, 20 días por año trabajado con el tope de 12 mensualidades y 21 prejubilaciones para trabajadores mayores de 59 años. Además toda la plantilla sufrirá un recorte del salario de un 15%.

Ahora dirección y comité tienen un plazo de un mes para intentar aprobarlo de mutuo acuerdo, aunque mucho tendrían que cambiar las cosas para que fuera así. La guerra ha empezado, la plantilla ya enseñó ayer las armas que va a usar: reprobación del presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián; retirada de firmas, autorización al comité para convocar 10 jornadas de huelga en octubre y 8 en noviembre, reclamación ante los tribunales de la paga de septiembre de 2011, recogida de firmas a favor de mantener los contenidos y el espíritu fundacional de El País, entrega de una carta a los lectores de la edición impresa, explicándoles el conflicto y elaboración y difusión de material multimedia donde se explique el hundimiento llevado a cabo en Prisa por Juan Luis Cebrián.
Por mayoría absoluta, la Asamblea de trabajadores del diario El País ha aprobado las anteriores medidas, si la dirección desoye sus peticiones y hoy presenta el expediente de regulación de empleo que, según parece, afectará a un 30% de la plantilla y que fue anunciado el viernes.
Por su parte la dirección, haciendo buena la máxima de “divide y vencerás”, pretende enfrentar a los redactores con el Comité y convencer a la plantilla de que el ERE es inevitable.
El pasado viernes, tras comunicar a los representantes de los trabajadores la presentación del despido colectivo, la dirección se reunió con los redactores jefes. Fue el primer paso para intentar la ruptura. Ayer lunes, el director de El País, Javier Moreno, impidió al comité de empresa asistir a las reuniones que celebró con las distintas secciones del periódico, a pesar de que los propios trabajadores solicitaron su presencia, en las que de nuevo intentó convencerles para que acepten los despidos, con argumentos como que “el grupo Prisa está arruinado”. Por su parte, el director adjunto, Vicente Jiménez, manifestó que defenderá su salario hasta la muerte. Ambos se han negado a hacer públicos sus ingresos y los bonus de los directivos, a pesar de habérselo solicitado la plantilla reiteradamente.
Parece que las explicaciones no han surtido efecto entre los trabajadores porque, tras la votación, en la que ha participado el 74,48% de la plantilla, se han aprobado todas las medidas, con amplísima mayoría. De 321 votos emitidos, 303 han votado a favor de la reprobacion de Cebrián, 282 a favor de la retirada de firmas, 266 a que se convoque huelga o 304 a favor de la recogida de firmas para mantener el espíritu fundacional. El diario ha anunciado en su edición digital la convocatoria de la huelga y ha recogido las declaraciones de Cebrián cuando ha conocido el resultado de la votación: “En sociedades como la que edita El PAÍS, quien aprueba o reprueba a su presidente y ejecutivos es la asamblea de accionistas, no la de los trabajadores”
Los redactores, muchos de los cuales llevan en el periódico desde su fundación hace 36 años, no puede dar por bueno que una empresa que lleva 35 años ininterrumpidos de beneficios se plantee despedir al 30% de la plantilla porque, según sus estimaciones, va a cerrar por primera vez un ejercicio con pérdidas. Ningún diario tiene una cuenta de resultados más saneada que El País. La editora de El Mundo realizó un ERE antes del verano porque lleva tres ejercicios seguidos de pérdidas y a finales de 2011 acumulaba más de 300 millones. El lastre de El País no es el periódico, sino la situación del grupo Prisa.
A la insoportable carga financiera que arrastra el grupo se une que su directiva es una de las mejor pagadas. Según manifestaciones de los propios trabajadores, el consejero delegado, Fernando Abril-Martorell, cobra 3,2 millones de euros al año. Con los 13 millones que se embolsa Cebrián se podría abonar el sueldo anual de los 150 empleados que se pretende despedir. El propio Cebrián aseguró el pasado viernes que el gasto anual en nóminas en El País es de 41 millones. Pues bien, solamente las retribuciones que perciben los 16 consejeros de Prisa, equivalen a la mitad de toda la masa salarial del periódico. El número de directivos del grupo a finales de 2011 era de 486, mayor que la plantilla total del diario El País.
Por su parte, los altos cargos del diario no han dejado de crecer desde que Javier Moreno accedió a la dirección en 2006. Se ha pasado de 2 a 8 subdirectores, además de los dos directores adjuntos. Moreno creó, además, una nueva nómina de directivos para desarrollar el proyecto digital sin que su entrada haya supuesto un incremento significativo de los ingresos en ese área.
Es difícil que, conociendo estos datos, la plantilla pueda ser convencida. Todos están a una para defender su medio y sus puestos de trabajo, aunque la convocatoria de tantas jornadas de huelga suponga una importante merma en sus nóminas, a juicio de 'Cuarto Poder'.

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