miércoles, 30 de julio de 2014

Primeras empresas dedicadas a borrar el rastro digital

BARCELONA.- Tras la conocida sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea reclamando a Google que acceda a las peticiones de eliminar información sensible o comprometedora para los usuarios, la empresa californiana ha recibido decenas de miles de solicitudes reclamando este "derecho al olvido".

Con el servicio que ofrece el propio buscador, los usuarios deben esperar 45 días para obtener respuesta y, en caso de ser afirmativa, otros 30 días hasta que la información es eliminada. Por ello, empresas como la barcelonesa Eliminalia han surgido para acortar este proceso a, aseguran, 30 días.
Según Diego Sánchez, fundador y presidente de Eliminalia, Google suele declinar la mayoría de solicitudes de eliminar información. "Dan por denegada la solicitud de forma casi automática y responden a la solicitud con el siguiente mensaje: 'tras examinar su solicitud, hemos decidido no llevar a cabo ninguna acción en este momento'. Google decide sacar su conclusión final a dichas solicitudes alegando: 'tenemos conocimiento de que es un caso relevante y de interés público'", explica Sánchez.
El presidente explica que otra ventaja que ofrece Eliminalia ante Google es que este sólo desindexa los datos de su propio buscador, mientras que Eliminalia suprime la información tanto de Google como de Bing o Yahoo, teniendo en cuenta que eliminan la información del portal web de origen. “Nosotros no realizamos una omisión a la búsqueda del usuario, sino que eliminamos realmente la información”, señala Sánchez.
“Cabe destacar también que, en caso de que Google apruebe la solicitud del usuario para desindexar los enlaces que este solicite, sólo se desindexan aquellos de los países que pertenezcan a la Unión Europea, ya que fuera de estos países la información sigue siendo visible por el mismo buscador”, comenta el fundador de Eliminalia.
Cuando un usuario contacta con Eliminalia, la empresa inicia una búsqueda personalizada con herramientas desarrolladas por su propio equipo profesional que les permiten conocer toda la información de su cliente que aparece en buscadores de internet.
Una vez la empresa tiene todas las referencias que hablan de su cliente, le indica a este el presupuesto del servicio. “El coste varía según el caso, no es lo mismo eliminar cinco enlaces que cien, al mismo tiempo no es lo mismo eliminar los enlaces de un particular que aquellos asociados a un político u otro personaje de relevancia pública. El coste puede variar desde 500 euros hasta 60.000 euros”, asegura Sánchez.
Además, Eliminalia deja clara, bajo contrato, la garantía de sus servicios: si no cumple con el objetivo acordado con el usuario, le devuelven el dinero.