sábado, 5 de julio de 2014

Rusia aprueba una ley que obliga a los sitios web a tener servidores en el país

MOSCÚ.- El parlamento ruso aprobó anoche una ley que obliga a los sitios de internet que almacenan información personal de los ciudadanos a guardarla dentro del país, algo que el Kremlin dice que protegerá los datos pero que sus críticos ven como un ataque a las redes sociales.

La ley determina que a partir de 2016 todas las compañías de Internet tendrán que trasladar los datos de ciudadanos rusos a servidores ubicados dentro del país o sus sitios serán bloqueados. Eso probablemente afecte a las redes sociales con sede en Estados Unidos, como Facebook, dicen analistas.
Al ser aprobada tras nuevas reglamentaciones que exigen a los blogs que tienen más de 3.000 visitas por día que se inscriban en un organismo de supervisión y una ley que permite el cierre de sitios de Internet sin una orden de un tribunal, sus críticos la consideran parte de una ola de censura.
"El objetivo de esta ley es crear (...) (otro) pretexto cuasi-legal para cerrar Facebook, Twitter, YouTube y todos los demás servicios", dijo Anton Nossik, un experto en Internet y bloguero.
"La meta final es cerrar las bocas, aplicar censura en el país, y dar forma a una situación en la que el negocio de Internet no pueda existir y funcionar adecuadamente", agregó.
Putin, un exagente de la KGB que ha llegado a decir que Internet es un "proyecto de la CIA", negó que esté limitando las libertades en la web, explicando que su principal preocupación es proteger a los niños de contenidos indecentes.
El Kremlin adoptó una ley a comienzos de año que le da a las autoridades el poder para bloquear sitios web considerados extremistas o una amenaza al orden público sin una orden judicial.
Entre los sitios bloqueados estuvieron los de los críticos del Kremlin Alexei Navalny y Garry Kasparov porque "contenían llamamientos a la actividad ilegal".
Putin ha adoptado una postura cada vez más conservadora desde que afrontó unas protestas masivas contra su regreso al Kremlin en 2012. Los manifestantes usaron las redes sociales para compartir sus posturas críticas hacia las autoridades y para coordinar sus movimientos.