domingo, 28 de diciembre de 2014

Fallece Máximo, dibujante y viñetista español


MADRID.- Máximo San Juan, dibujante y viñetista, ha fallecido hoy en su domicilio madrileño a los 82 años a consecuencia de una parada cardiorrespiratoria, tras una larga trayectoria marcada por un humor gráfico muy personal, caracterizado por su carga intelectual.


Máximo falleció esta mañana en Madrid de una parada cardiorrespiratoria, según ha informado su hijo Alberto, quien ha detallado que la incineración de sus restos mortales tendrá lugar mañana entre la 13.30 y las 14.00 horas en el Parque cementerio La Paz, en las cercanías de Tres Cantos.

Con la muerte hoy de Máximo San Juan, el humor gráfico español dice adiós a uno de sus más destacados representantes, que dedicó su larga trayectoria a este arte.

Nacido en Mambrilla de Castrejón (Burgos) en 1932, el dibujante y viñetista dedicó su vida profesional a la ilustración y colaboró entre otros medios, con "El País", "Pueblo", "La Cordorniz", "El Correo Catalán" y "ABC", último medio para el que ha trabajado.

Entre sus libros destacan "Historias Impávidas", "Este País", "Carta abierta a la censura", "Diario Apócrifo", "Animales políticos", "No a la OTAN y otros incordios", "Hipótesis" o "El poder y viceversa".

Para su compañero de profesión Antonio Fraguas, Forges, Máximo ha sido "uno de los puntales fundamentales para el desarrollo del humor gráfico en España", en base a un trabajo "tan personal como evidentemente unívoco".

Forges ha destacado del fallecido dibujante su "gran preparación intelectual que nos ha enseñado a todos cómo estar en la vida a través de la cultura", y ha destacado su "visión de humor gráfico intelectual, muy formado, siguiendo grandes escuelas internacionales, entre ellas la estadounidense y la alemana".

Para Forges, «Máximo ha sido un puntal fundamental que constituyó la puerta, junto con Chumy Chúmez y Mingote, por la cual entramos una gran cantidad de alumnos en aquella universidad que tenían montada en “La Cordorniz”.

Dentro de esta universidad, cada uno tenía su propio estilo. Hay que recordar que el humor no tiene mucho que ver con la gracia; el humor es una forma de pensar y de ver la vida y, sin embargo, la gracia es una forma de interpretar el humor.

¿Qué aportó Máximo al humor gráfico? Un gran rigor intelectual en su obra y un gran trabajo de descubrimiento de nuevas formas de dibujo y de expresión técnica, tanto en la labor artística de ilustración como en la labor artística de literatura. Mucha gente no sabe que Máximo era un eximio escritor, que habría sido así llamado en tiempos de los griegos. Máximo era el último de los representantes de una generación inolvidable».

Por su parte, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, ha considerado que tras su muerte "el humor gráfico español y, en un sentido más amplio, el periodismo español en su conjunto, está de luto".

Máximo, según ha resaltado Wert, ha sido una voz en la que el humor "ha constituido un vehículo para trasladar firmes convicciones éticas, sociales y políticas, donde la sonrisa instintiva daba paso a una reflexión sobre la cuestión que planteaba".

"Su humor era intelectualmente agudo y penetrante, a veces ácido, pero siempre matizado emocionalmente por su inspiración, por sus profundas convicciones éticas y sociales», ha dicho también Wert a través de un comunicado.

Máximo San Juan, tras realizar unos cursos de radio, trabajó en su juventud como locutor y guionista radiofónico en la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR), aunque en 1962 dejó la radio para dedicarse a dibujar.

Se trasladó a Madrid y sus primeros dibujos los publicó en la revista "Juventud"  y en el diario "Arriba" (1962-1964).

En 1964, tras colaborar en el magazine 'Don José', fue contratado por Emilio Romero para trabajar en el diario "Pueblo", en el que escribía un chiste diario para la página editorial y para la sección "Cortíssimo", de carácter humorístico.

Durante su etapa en "Pueblo" también colaboró para "Mundo", "La Codorniz" y "El Correo Catalán".

En marzo de 1974 Máximo abandonó "Pueblo", debido a un conflicto motivado por un artículo en la revista "Por Favor" en el que se criticaba a Emilio Romero, y comenzó a colaborar en ella.

Asimismo, dejó "La Codorniz", en la que escribía un comentario de actualidad titulado "Diario Apócrifo", y en mayo de 1976 comenzó a trabajar en el recién nacido diario "El País". Desde entonces y hasta el 20 de octubre de 2007 publicó diariamente en este último un dibujo alusivo a temas de actualidad, en la sección de opinión.

Meses después, el 13 de abril de 2008 reapareció con sus viñetas en el diario "ABC", donde publicó sus dibujos en las páginas de opinión. Poco antes ya lo había hecho en la revista 'Blanco y Negro'.

Su trabajo mereció el reconocimiento con galardones como el premio Mingote 1981, por un chiste realizado con motivo de la exposición sobre Picasso celebrada en Nueva York y publicado en "El País"; el premio Joaquín Costa de Periodismo, por sus trabajos sobre la paz y el González Ruano de Periodismo 1988 por su artículo "Los artistas, entre las musas y Mercurio".

Asimismo, recibió el Premio Rodríguez Santamaría 2007 de parte de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) por sus 30 años ininterrumpidos publicando viñetas diarias en "El País". También obtuvo el Internacional de Humor Gato Perich (2008) y el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos (2010).

El dibujante y escritor castellano fue uno de los seleccionados entre varios países por el Writers and Cartoonits Syndicate de Nueva York para difundir sus dibujos en Estados Unidos.

Además de los miles de dibujos y centenares de textos publicados, Máximo adaptó en 1977 la obra teatral "La tierra es redonda", de Armand Salacrou.

"El humor lo que tiene que hacer es hacer pensar y en eso Máximo era un gran experto", ha dicho hoy Forges para resumir la trayectoria de Máximo San Juan.

Otro de sus amigos y compañero de profesión, José María Pérez, Peridis, también ha tenido palabras de recuerdo para Máximo. Peridis le definió como «uno de los grandísimos» de «todos los tiempos del humor gráfico español», un «referente» con un «humor sumamente reflexivo».

Autor polifacético y escritor por encima de todo («En mis dibujos todo es literatura. El dibujo de humor es un género literario que, accidentalmente, se apoya en la imagen», llegó a decir), sus obras estaban marcadas por una búsqueda constante y aspiraban a salirse del día a día a través del reto renovado, definiendo a un estudioso del dibujo como expresión artística.

«Levantarse por la mañana y distinguir entre la euforia y la depresión». Eso era, para él la Filosofía y así la práctico durante sus 82 años de vida.

Contrario a los halagos, Máximo era él mismo. Con eso se conformaba. Y cada día seguía asombrándose, teniendo claro que «no es obligatorio que humor y diversión se unan». Porque, como bien dijo un día, «hay un humor triste y melancólico» que hoy, más que nunca, invade las páginas de todos los periódicos.

Máximo ha realizado exposiciones individuales y participado en colectivas, entre ellas destaca la I Muestra de Humor Gráfico de la Universidad de Alcalá, así como una antología de sus dibujos para El País que fue expuesta en el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla.

Máximo San Juan estaba casado con Pilar Guijarro Ortiz de Zárate y era padre de cuatro hijos, entre ellos, el actor Alberto San Juan.