miércoles, 17 de diciembre de 2014

Periodistas de algodón / Joaquín Abad *

Me da una envidia cochina la comparación de nuestros periodistas entrevistando a políticos, claro, si nos fijamos como lo hacen en otros países donde la libertad de prensa es sagrada. Porque en España parece que los políticos tienen bula y si no son tratados con algodones en las televisiones, por ejemplo, pues a pedir la dimisión del periodista entrevistador. 
 
Pues sí, en esta España desde que desembarcó con mayoría absoluta el señor González, el 28-O del 82, sólo tienen derecho a preguntas incomodas los llamados periodistas progresistas. Esos mismos periodistas que babean cuando hablan, entrevistan o se refieren a políticos de la izquierda. Porque lo que está bien visto es ser progresista. Nada de independiente, que eso es peligroso.

Porque rememorando la entrevista, la tertulia del pasado día 5 de diciembre al líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el programa de la noche de 24H, vimos a un Sergio Martín interrogando como debe hacerse a un político que ya cobra del erario público. Nada de algodones para que responda eso de "le agradezco la pregunta". 
 
Se notaba que Sergio había hecho los deberes y se había estudiado el programa económico del partido liderado por este singular personaje que sabía zafarse de las preguntas incómodas de Sergio. Por eso es profesor en la Facultad de Ciencias Políticas. Un politólogo se lo sabe todo. Se lo estudia todo... Y por eso se lo pone muy difícil a los periodistas si no van preparados convenientemente. Vamos, si no se han estudiado previamente y a fondo el guión. 

Pero claro, como Sergio no pareció babear ante el entrevistado, pues los del sindicato de TVE van a por la mayor. A pedir la dimisión del director de programa. Van a por la cabeza del periodista porque hizo preguntas incómodas. Lo que querría el sindicato, como todos los sindicatos de izquierda y castristas, o chavistas, es que la prensa estuviera amordazada y los informadores, los periodistas sólo fueran propagandista de la causa. 

Es una pena, pero necesitamos una legión de periodistas independientes que incomoden a todos, todos, los políticos. A los de Podemos, a los del pesoe, a los del pepé... Es lo que echo de menos en mi país y paso envidia ante entrevistadores de USA, Reino Unido, por poner algunos ejemplos que he vivido. Aquí, los periodistas se mueren porque los políticos los inviten a una copa y le agradezcan la brillante labor profesional a la causa. 

(*) Periodista y editor de www.muyconfidencial.com