miércoles, 7 de enero de 2015

Golpe mortal a un laicismo francés mal entendido, a manos de extremistas musulmanes


PARÍS.- El número de muertos en el ataque de esta mañana contra la sede del semanario satírico "Charlie Hebdo" asciende ya a doce, entre ellos dos policías, según ha confirmado el presidente de la región de Ile de France, en la que se halla París, Jean-Paul Huchon. El periodista, dibujante y director de "Charlie Hebdo", Charb, y otros tres de los principales dibujantes del semanario francés, Cabu, Tignous y Wolinski, figuran entre los 12 muertos. Entre ellos también hay dos policías. 

“Ha sido una carnicería”, ha señalado Huchon tras visitar las dependencias de la revista atacada por dos hombres armados con kalashnikov. Poco antes, el presidente francés, François Hollande, ha confirmado once muertos, pero también se ha referido a otras cuatro personas que estaban “entre la vida y la muerte”. Las imágenes del momento en el que huyen los terroristas son brutales. En ellas se ve como disparan contra uno de los policías, que se encuentra caído en la acera.

Los autores ya han sido identificados. Se trata de los hermanos Said y Chérif Kouachi, ambos nacidos en París, y un tercero, como Hamyd Mourad, de 18 años. Este último estaba inscrito el año pasado en un instituto de secundaria en Reims (norte de Francia), según informaciones periodísticas, que no han sido confirmadas oficialmente. Chérif Kouachi fue juzgado en 2005 por formar parte de una célula de envío de yihadistas a Irak que habría reclutado a una decena de jóvenes para ir a combatir a Irak entre 2003 y 2005.  

Fuentes policiales españolas apuntan que habrían estado enrolados en las filas del Estado islámico en Siria. Tras recibir entrenamiento y entrar en combate los tres regresaron el pasado verano a Francia. Y apenas unos meses después, han perpetrado la masacre.

En un principio, se ha informado de que los atacantes eran dos, pero el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, ha dicho que todas las fuerzas policiales están movilizadas para “neutralizar” a “los tres criminales” que han atentado contra el ‘Charlie Hebdo’. “Se han movilizado todos los medios” para detenerlos y que “sean castigados con la dureza que merece el acto bárbaro que han cometido”, ha declarado Cazeneuve a los medios de comunicación al término de una reunión de urgencia organizada en el Palacio del Elíseo por el presidente francés.

Hasta ahora, todos los responsables que han informado sobre los acontecimientos de la mañana han descartado que los autores del atentado sean ‘lobos solitarios’. 

La impresión generalizada es que podría tratarse de una acción planificada por alguna célula islamista. Según los testigos, los atacantes, al gritar sus consignas en honor al “profeta” (Mahoma), no han mostrado ningún acento extranjero, por lo que posible que se trate de ciudadanos franceses reclutados por el islamismo radical. Según ‘The Telegraph’, Stéphane Charbonnier, director de noticias de Charlie Hebdo, está en condición crítica. Se da la circunstancia de que Al-Qaeda puso precio a su cabeza en 2013.

Los vídeos grabados por testigos de los hechos muestran a dos hombres encapuchados que gritan “Alá es grande” al huir en su vehículo. El periodista Vincent Justin, que trabaja cerca de la sede de “Charlie Hebdo” ha contado a la emisora “France Info” que los autores de la masacre reivindicaron su acción con la frase “vamos a vengar al profeta”.

Hollande, en el lugar de los hechos, ha afirmado ante los medios de comunicación que “no hay duda” de que se trata de “un atentado terrorista”. Ha dicho que es “un acto de barbarie contra un periódico, es decir contra la expresión de la libertad, un acto de barbarie contra periodistas que habían mostrado que podían actuar en Francia con la libertad que la República protege”.

Ha recordado que “Charlie Hebdo” había recibido amenazas en varias ocasiones, después de publicar caricaturas de Mahoma, y que por eso estaba protegido. De hecho, el 2 de noviembre de 2011, la sede del semanario fue destruida por un incendio que se atribuyó a islamistas fanáticos decididos a castigar, de esa manera, así, un número dedicado a las elecciones en Túnez, por ese entonces conmocionado por las consecuencias en Oriente Medio de la llamada Primavera árabe. 

El semanario había titulado su número “Charia Hebdo”, como se dice en francés sharia o ley islámica y había presentado al profeta Mahoma como “jefe de la redacción”, para celebrar la victoria del partido islamista tunecino Ennahda.

En 2012, Charlie Hebdo se hizo famoso a nivel internacional cuando la publicación de las caricaturas de Mahoma desencadenó una crisis que obligó a cerrar embajadas y colegios ante la amenaza de atentados islamistas. Hace un año, el semanario publicó un cómic sobre la vida de Mahoma que sus editores calificaron como halal, término que hace referencia al conjunto de prácticas permitidas por la ley islámica.

Este miércoles, Hollande ha hecho un llamamiento para cerrar filas con la libertad de expresión, Con este ataque, ha señalado, “tenemos que mostrar que somos un país unido” y “reaccionar con firmeza, pero también mostrar unidad nacional”. Ha asegurado que a los autores “se les buscará tanto tiempo como sea necesario, se les llevará ante los jueces y serán condenados”.

El presidente ha reconocido que “sabíamos que estábamos amenazados, como otros países del mundo”, y que “se han desbaratado varios atentados terroristas en las últimas semanas” Y ha vinculado esas amenazas a que “somos un país de libertad”, poniendo el acento en que “nadie puede pensar que puede actuar en Francia contra los valores de la República”.

A última hora de la tarde, el presidente francés ha comparecido para hacer una declaración desde el Elíseo en la que ha anunciado que este jueves será día de luto nacional y ha apelado a la unidad en defensa de los valores de la República, como la libertad de expresión. Hollande se ha referido a las víctimas del atentado como “nuestros héroes”, ha rendido homenaje a la “idea de la libertad” por la que han entregado sus vidas y ha prometido un castigo a los responsables “a la altura del ataque”.

Antes de que el jefe del Estado se dirigiera al país, miles de franceses habían tomado de forma espontánea las plazas de las ciudades, convocados a través de las redes sociales, y agrupados en torno a un mensaje unánime: “Je suis Charlie” (“Yo soy Charlie”). La protesta de París ha tenido lugar en un silencio escrupuloso, roto de forma esporádica por el llanto de alguno de los seguidores incondicionales de la revista, conocida por su tono provocador y su carácter libérrimo.

“Es el día más triste de mi vida. ‘Charlie Hebdo’ es una publicación simbólica para la juventud francesa. Ya no queda nadie que haga prensa de izquierdas”, ha dicho  Hugo, estudiante de secundaria.

Como si fuera una premonición, en una caricatura que aparece en el último número de la revista, publicado este miércoles, su fallecido director, “Charb”, dibujó el personaje de un supuesto yihadista bajo el texto: “Francia sigue sin atentados”. El terrorista, dedo índice alzado y ojos perdidos, replica en la ilustración a esa noticia, puntualizando: “Tenemos hasta el final de enero para presentar nuestros deseos para el nuevo año…”.

En cualquier caso, este es el peor atentado sufrido por Francia en su territorio en más de medio siglo y los franceses viven horas de angustia y conmoción que tardarán tiempo en superar.

Máxima alerta

El Gobierno francés ha elevado al máximo su nivel de alerta ante la posibilidad de nuevos atentados en la región de París, tras el ataque armado contra la sede del semanario satírico ‘Charlie Hebdo’, que se ha saldado con doce muertos, entre ellos el director, que también era uno de los dibujantes, y tres de sus principales caricaturistas. El coche en el que han huido los atacantes ya ha sido encontrado.

La preocupación en Francia se ha disparado al haber huido los atacantes del Charlie Hebdo. El coche en el que han escapado tras el atentado ha sido hallado en el distrito XIX de París, colindante con el barrio donde se han producido los hechos. Según informa un periodista, el Citroën C1 ha sido encontrado en la calle Meaux con la luna delantera rota y todo apunta a que los dos asaltantes habrían perdido el control y chocado con una barrera.

La Policía científica inspecciona el vehículo en busca de posibles pistas, según el reportero, que precisa que los asesinos habrían robado otro coche para continuar su fuga. Una fuente policial ha indicado a ‘Le Monde’ que hay en total “cerca de 3.000 agentes movilizados” en París, tanto de la Dirección Central de la Policía Judicial como de la Policía Judicial de la Prefectura y la Dirección General de Seguridad Interior.

La Gendarmería Nacional ha informado de que el ‘plan Vigipirate’ ha sido elevado al nivel de atentado en Ile de France, la región en la que se encuentra París. El ‘Vigipirate es un dispositivo permanente de vigilancia, prevención y protección que se activa en Francia ante una amenaza de terrorismo. Está bajo las riendas del primer ministro Manuel Valls.

El nivel de alerta por atentado significa, según la Gendarmería, que se pone en alerta a los servicios de emergencia y las fuerzas del orden; se refuerza el control de personas; se intensifican los controles por explosivos; se incrementa la participación de las Fuerzas Armadas en las tareas de vigilancia; se prohíbe estacionar cerca de centros educativos y se activan células de crisis a nivel de ministerios, prefecturas, gestores de infraestructuras vitales, etc.