miércoles, 14 de enero de 2015

Obama busca eliminar barreras al acceso a Internet de banda ancha

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, presentó hoy un plan para acabar con las leyes que impiden a ciudades y pueblos de 19 estados del país el acceso a Internet de alta velocidad, al asegurar que la banda ancha "no es un lujo, sino una necesidad" para la creación de empleo y la innovación.

Obama desveló su propuesta en una visita a la ciudad de Cedar Falls (Iowa), en la que todos los residentes tienen acceso a Internet de alta velocidad gracias a la inversión colectiva en una red de fibra óptica.
Aunque el 98 % de estadounidenses tienen acceso a Internet con una banda ancha básica, "45 millones de estadounidenses no pueden comprar una banda ancha de última generación, que genera conexiones seis o siete veces más rápidas", y solo "la mitad" de quienes viven en zonas rurales consiguen conectarse a esa velocidad, dijo Obama.
"Hoy, una banda ancha de alta velocidad no es un lujo, es una necesidad" en una economía donde buena parte de la creación de empleo "depende de nuestra capacidad de conectarnos, de comprar, de hacer negocios y aprender en línea, en el ciberespacio", añadió.
Diecinueve estados tienen leyes que limitan la capacidad de las comunidades de unirse para invertir en una red de banda ancha de alta velocidad, como hizo Cedar Falls, aseguró hoy la Casa Blanca.
Obama anunció que enviará una carta a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) en la que pide invalidar esas leyes estatales, para que "las comunidades tengan el derecho de tomar la decisión por sí mismas y proporcionar una red de banda ancha si es lo que quieren".
El presidente de la FCC, el demócrata Tom Wheeler, indicó el año pasado en una audiencia ante el Congreso que considera que las leyes estatales no deberían prohibir los proyectos de banda ancha a nivel municipal.
No obstante, la FCC es una agencia independiente del Gobierno, y dos de sus cinco comisionados, Ajit Pai y Michael O'Rielly, se mostraron hoy en contra de la propuesta de Obama, al considerar que la Comisión no debe pronunciarse sobre leyes estatales.
La Casa Blanca argumenta que muchas de esas leyes estatales "fueron impulsadas por intereses especiales que tratan de ahogar nuevos competidores", lo que ha "retenido el acceso a la banda ancha, y con él, las oportunidades económicas".
Obama reiteró hoy también su preferencia por regular Internet como un servicio público y prohibir la creación de canales prioritarios y más rápidos, que permitan acceder más velozmente a contenidos cuyos creadores hayan pagado previamente una tasa a la compañía proveedora.
El mandatario lamentó que, en el caso de los estadounidenses que sí tienen acceso a un Internet rápido, "es muy probable que solo tengan acceso a un proveedor", dado que las empresas como Comcast o Verizon llegan a acuerdos para obtener el monopolio sobre un área.
"Una mayor competición significa mejores productos y precios más baratos. Es lo que hacemos con casi todos los demás productos y deberíamos hacerlo con la banda ancha", defendió Obama.
La propuesta forma parte de las medidas que formarán parte del discurso sobre el Estado de la Unión que Obama pronunciará el 20 de enero ante el Congreso, y que ha estado adelantando en varios discursos en todo el país.