miércoles, 29 de abril de 2015

Trampas en el buscador de Google / Joaquín Abad *

Tras descubrirse la llamada red Púnica, donde algunos políticos desviaban dinero de sus instituciones para beneficio de su imagen, llegamos a la conclusión de que las trampas para engañar al buscador Google son posibles. En algunos casos nos hemos preguntado como es que se mantenían redes de decenas de diarios digitales sin apenas publicidad y pagando salarios a periodistas por mantenerlos. Se trata redes que cubren todo el territorio nacional y las empresas propietarias no tienen trayectoria editorial conocida. 

En la época de bonanza ya vimos a cientos de constructores que montaban diarios, en papel y en internet, de la noche a la mañana. En todos los casos eran diarios que se creaban para beneficio de un alcalde, de un ayuntamiento determinado. A cambio, el constructor recibía generosas obras públicas que le garantizaban pingües beneficios. Si el alcalde le salía rana, como ocurrió por ejemplo con el diario "El Barcelonés", montado a instancias de San Román en Santa Coloma de Gramanet, con la promesa de que se le concedería la construcción de un centro comercial, pues se cerraba el diario y despedían a todo el equipo. Si el alcalde, el de Móstoles, el Collado Villalba, se portaba, pues se mantenía el diario.

A otro nivel es la práctica de los grandes editores del papel. Por ejemplo, en Andalucía, Chaves pactaba con los editores del Grupo Joli y Vocento un jugoso apoyo publicitario a cambio de información favorable a la Junta y sus políticos. En la Cataluña de Pujol y Mas ya sabemos que todos los periódicos están convenientemente regados de publicidad institucional a cambio de ser cómplices de las políticas de la Generalidad y sus responsables. La credibilidad de los diarios les ha llevado a que estén todos en quiebra y se mantengan sólo por apoyo al partido que gobierna y que los índices de lectura de prensa en España sea tercermundista.

La red de más de 60 periódicos digitales zombis de la mercantil Madiva Editorial y Publicidad, creados por Alejandro de Pedro, imputado en la llamada Red Púnica, se dedicaban a crear noticias beneficiosas del alcalde o personaje político que contrataba sus servicios. A base de publicar en los sesenta digitales esas noticias conseguían que las que le perjudicaban se desplazaran del buscador de Google y sólo aparecieran las favorables en los primeros puestos. Fue el caso, por ejemplo, del famoso ático del presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. Según confesiones de responsables de la empresa en sede judicial, la misión era que los periodistas redactaran noticias beneficiosas para la red zombi, así como publicar todos los comunicados enviados por los ayuntamientos que contrataban los servicios de la red. 

Estos son algunos de los periódicos utilizados por la red para hacer trampas en el buscador de Google:





























La Pobla de Vallbona (http://www.ahoralapobladevallbona.es/).















 
(*) Periodista