jueves, 4 de febrero de 2016

Los expertos de la ONU consideran que la detención de Julian Assange es ilegal


LONDRES.- Julián Assange ha reclamado la devolución de su pasaporte y ha expresado su confianza en recuperar la libertad tras el pronunciamiento a su favor del Comité de Detenciones Arbitrarias de Naciones Unidas. El fundador de WikiLeaks ha asegurado que espera poner fin a su encierro en la embajada ecuatoriana en Londres, al cabo de tres años y medio, pero las autoridades británicas se han mostrado inflexibles y han anunciado que le detendrán y facilitarán su extradición a Suecia si se atreve a poner el pie en la calle.

La pelota está ahora en el alero de la Fiscalía en Suecia, que deberá responder este viernes al panel de la ONU que considera la situación de Assange como "una detención arbitraria". El abogado Per Samuelson ha reclamado la retirada de todos los cargos contra el fundador de WikiLeaks, reclamado por supuestos abusos sexuales. "Hay una sola solución para la Fiscalía: cerrar el caso y ponerle el libertad", ha asegurado Samuelson. 
Anna Ekberg, portavoz del Ministerio de Exteriores sueco, ha declarado que la visión de las autoridades suecas "difieren de la conclusiones del panel de la ONU". "Les responderemos a su tiempo, pero todo quedará más claro cuando rechacemos los argumentos del comité".
En un mensaje anticipado a través de WikiLeaks, Assange había anticipado su decisión de poner fin al encierro en los siguientes términos: "Si la ONU determina que he perdido mi caso contra el Reino Unido y Suecia, saldré de la embajada el viernes al mediodía y aceptaré la detención".
"Si por el contrario prevalece mi opinión y se determina que los estados han actuado ilegalmente, espero que me devuelvan el pasaporte y que cesen todos los intentos de arrestarme", matizó Assange, horas antes de que se filtraran las conclusiones del comité de la ONU, que se harán públicas el viernes.
Assange ha expresado reiteradamente su resistencia a comparecer ante la Justicia sueca por temor a ser extraditado en última instancia a Estados Unidos, donde podría ser juzgado por las publicación de documentos confidenciales de la guerra de Afganistán y de la Secretaría de Estado. En junio de 2012, el periodista y activista australiano esquivó su detención en Londres refugiándose en la embajada de Ecuador y solicitando el asilo.
Scotland Yard montó guardia en la puerta con varios agentes uniformados 24 horas al día, en una operación que llegó a costar 16 millones de euros. Pese a la retirada de la vigilancia, un portavoz de la policía londinense reiteró ayer que harán "todos los esfuerzos" para arrestar a Assange mientras no cambie su situación legal.
El fundador de WikiLeaks llevaba meses esperando a que los fiscales del caso en Suecia se desplacen a Londres para interrogarle, pero la decisión fue postergada en varias ocasiones. Se desconoce cuál será la próxima baza tras el pronunciamiento a su favor del Comité de Detenciones Arbitrarias, en el caso de que Reino Unido y Suecia persistan en mantener abierto su caso.
Decenas de simpatizantes han desfilado entre tanto este jueves ante el balcón de la embajada ecuatoriana en el lujoso barrio de Knightsbridge, a tiro de piedra de Harrods, para mostrar su solidaridad con el fundador de WikiLeaks y exhibir una pancarta: "Libertad para Assange".