jueves, 23 de junio de 2016

Exponen en Ecuador las lógicas de Google y Wikileaks según Assange

QUITO.- El periodista español Ignacio Ramonet presentó en Ecuador el libro Cuando Google encontró a Wikileaks, de la autoría del fundador de esa web, Julian Assange, que presenta dos lógicas contrapuestas sobre internet. 

De acuerdo con el catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot, de París, la obra contiene un exhaustivo análisis sobre el papel que juega Google en el sistema de dominación internacional a partir de su complicidad con instancias de poder dentro de Estados Unidos.

La empresa vende los datos que obtiene de los cibernautas a entidades de los aparatos administrativo, militar y de seguridad.

Assange escandalizó al mundo en 2010 con la publicación en Wikileaks de miles de documentos secretos que revelan conspiraciones, corrupción, crímenes, mentiras, e incriminan a varios gobiernos y en particular al de Estados Unidos como principal actor de ilegalidades.

Un año después, el programador autraliano se encontraba bajo arresto domiciliario en una residencia en Reino Unido cuando el entonces director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, le propuso entrevistarlo para un libro que escribía.

Al salir la obra, Assange descubrió la concepción neoliberal y tecnófila del autor, y que todas sus declaraciones habían sido manipuladas al punto de decir algunas todo lo contrario a lo que él había expresado durante seis horas de conversación.

Dentro de la embajada de Ecuador en Londres, en la cual vive asilado desde junio de 2012, el ciberactivista escribió Cuando Google encontró a Wikileaks con el objetivo de demostrar que en la actualidad no solo los Estados tienen los medios para vigilar y controlar a los ciudadanos.

Al decir de este editor, hoy quienes nos vigilan son las empresas privadas que dominan internet como Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft, y todas ellas comparten sus datos con el Departamento de Estado norteamericano.

Según Ramonet, el libro demuestra la existencia de esta articulación y la ambición de Schmidt de convertirse en el ideólogo del Departamento de Estado, sin importar la orientación de este, demócrata o republicana, pues juega con ambas tendencias.

El periodista radicado en Francia calificó a Assange como un maniático del dato y del hecho preciso, siempre impregnado de una reflexión importante, una especie de filósofo de la sabiduría que funciona como un gurú.

Ramonet, quien entrevistó al ciberactivista para su libro El imperio de la vigilancia, contó durante un evento que tiene lugar en el Centro Internacional de Estudios Superiores para América Latina (Ciespal), que Assange ve a internet como un pueblo con posibilidades de conectarse y articularse como nunca antes.

De acuerdo con el investigador, también la distingue como una fabulosa plataforma que le permitió a la Humanidad vivir el momento en que más y mejor informado estamos, y se pregunta cómo será el ser humano luego de mil años con internet.

Si seremos más vigilados, más controlados, o más libres, es una disyuntiva expuesta por Assange y compartida por Ramonet y otros estudiosos de la comunicación que hasta el 24 de junio debaten sobre la información y las redes digitales en Ecuador.